Esta es una planta digestiva por excelencia, posee múltiples propiedades medicinales. Sin embargo, la fuerte presencia de tuyona en su aceite esencial requiere de algunas precauciones cuando su uso es distinto al culinario. El nombre científico de la salvia proviene del latín “salvare” que significa curar y es una planta medicinal utilizada desde la antigüedad.

Cuenta una antigua leyenda egipcia que la ciudad de Copto (ciudad que ya existía en el año 4000 a.C.) tras una epidemia pestilente y mortífera quedó prácticamente deshabitada. Es entonces que, para restituir la población en el menor tiempo posible, se llegó a la conclusión que era conveniente dar a las pocas mujeres supervivientes infusiones de salvia. Considerada la hierba sagrada. Los romanos ya conocían las propiedades medicinales.

Los egipcios la utilizaron en el tratamiento de la infertilidad y los romanos durante las ceremonias. La salvia es también una de las plantas cultivadas más antiguas, se siembra desde el siglo XIII. En ese momento, además, había un dicho popular que decía: «¿Por qué debe morir un hombre mientras crece la salvia en su jardín?»

El nombre científico de nuestra hierba santa es: Salvia officinalis. Esta planta aromática y medicinal se utilizó luego en la composición de muchas preparaciones. Por orden de Francisco I, con la salvia se preparaba agua arcabuzada, originalmente destinada a tratar las heridas causadas por un arma, el arcabuz. Esto antes de convertirse rápidamente en un remedio tradicional contra muchas patologías. Las hojas secas también se han fumado durante mucho tiempo para combatir el asma. Hoy en día, las propiedades medicinales son reconocidas por comités científicos de todo el mundo.

Es un arbusto de tallo cuadrangular con una altura de unos 80 cm que prefiere las regiones soleadas y secas. Se siembra en primavera y sus hojas ovaladas, lanudas, de color gris verdoso, se suelen recolectar en verano. La salvia produce pequeñas flores dispuestas en espigas, de color violeta o azul. En fitoterapia se utilizan las hojas. Dr. Hugo Golberg

Propiedades medicinales

  • Astringente y antiséptica: en gárgaras calma el dolor de garganta y la tos de fumador. También se utiliza en casos de gingivitis (la salvia tiene propiedades antiinflamatorias), faringitis, amigdalitis o aftas.
  • Febrífuga: ayuda a bajar la fiebre.
  • Tónico nervioso: estimulante de las glándulas suprarrenales, se recomienda la salvia en casos de depresión, astenia, mareos e hipotensión.
  • Digestivo: es una planta digestiva por excelencia, facilita la digestión gástrica. También ayuda a tratar los vómitos, la diarrea y el dolor abdominal.
  • Estimulante hormonal: ayuda a regular los ciclos menstruales y calma el dolor menstrual. Combate los sofocos en el momento de la menopausia, así como otros trastornos relacionados con este período. Entre las otras dolencias ginecológicas citemos también la leucorrea.
  • Antitranspirante: es la planta más eficaz para combatir la sudoración excesiva y regularla.

Uso externo

Astringente y antiséptico: las hojas frescas de salvia se pueden utilizar en caso de mordedura o picadura como primeros auxilios. Desinfecta las heridas y ayuda a curarlas.

Contraindicaciones

La salvia está contraindicada en mujeres embarazadas y en período de lactancia. En niños, en casos de alergia o epilepsia conocidas (no para uso alimentario). Está formalmente contraindicado en caso de antecedentes de cánceres hormono dependientes. Al respetar la dosis rara vez causa efectos secundarios como náuseas o vómitos. Sin embargo, por encima de quince gramos al día es probable que provoque palpitaciones, sofocos, convulsiones y mareos.

Interacciones con drogas

Debido a la cantidad de vitamina K que contiene y su acción anticoagulante, esta planta debe usarse con precaución en personas que se someten a medicación anticoagulante. También es probable que la salvia interactúe con medicamentos para la ansiedad, trastornos mentales y epilepsia.

Otros estudios realizados en mujeres posmenopáusicas han confirmado que la salvia ayuda a mejorar ciertos síntomas de la menopausia como fatiga, sofocos, sudores nocturnos, palpitaciones, dolores musculares y articulares, depresión, ansiedad, alteraciones del sueño y deseo sexual. Varios estudios han analizado los efectos antibacterianos de la salvia oficinallis. Este efecto antibacteriano se basa en una acción bactericida.

La salvia medicinal (aceite esencial y extracto hidro-alcohólico) ha sido así objeto de varios estudios que han confirmado efectos bactericidas y bacteriostáticos frente a diferentes tipos de bacterias. El aceite esencial ayuda a inhibir el crecimiento de ciertas bacterias como Escherichia coli.

La eficacia del extracto hidro-alcohólico (tinturas madre) es generalmente menor. Es también efectiva en el tratamiento de los trastornos cognitivos y de la memoria y el Alzheimer. Los resultados muestran mejores funciones cognitivas, estado de ánimo, atención y memorización.

Por ahora hasta aquí, ésta también es una planta que se la puede tener en casa para que sea parte de nuestro botiquín de fitoterapia, y aparte para alguna comidita. ¿No te parece?

Por Horacio Mesón